Todo empezó con una mala experiencia.
Camilo, Jesús y Santiago se conocieron en el colegio, donde compartían algo más que salones de clase: la misma frustración. Uno había pagado por un pantalón que nunca llegaron. Otro había recibido algo completamente diferente a lo que mostraba la foto. El tercero, simplemente, nunca se había atrevido a comprar online porque no confiaba en ninguna tienda.
Una noche de 2025, entre apuntes y café, la conversación derivó hacia una pregunta que parecía obvia pero nadie estaba respondiendo bien: ¿por qué en Colombia es tan difícil comprar online con confianza real?